Tratamiento de la sífilis y su diagnóstico
La sífilis es una enfermedad infecciosa crónica, producida por una bacteria espiroqueta, el Treponema pallidum. Es una enfermedad de transmisión sexual (ETS), lo que implica la aplicación de medidas preventivas como parte del tratamiento de la sífilis.
El Treponema pallidum es una bacteria móvil con forma de espiral, de tamaño microscópico (diámetro 0,1-0,2 micrones y largo 5-15 micrones). Se multiplica por división simple.
Esta enfermedad tiene un origen incierto, al respecto existen tres teorías: -Teoría precolombina: adjudican lesiones por esta enfermedad a esqueletos del neolítico. -Teoría del intercambio colombino: sostiene que es una enfermedad del Nuevo Mundo, que la tripulación de Colón llevó a Europa. -Teoría mixta: el historiador Alfred Crosby sostiene que ambas teorías son ciertas. Que existía en el Nuevo Mundo una variante llamada “guiñada”, ocasionada por el Treponema pertenue, y en el Viejo Mundo, la sífilis, ocasionada por el Treponema pallidum.
Existen varias vías de contagio para la sífilis, la principal es el contacto sexual, pero el contacto de la piel con otra infectada con las secreciones de los chancros, y el contacto con los clavos sifilíticos de una persona enferma, ocasiona el contagio. También mediante el beso, cuando una de las personas presenta chancros bucales, por inoculación accidental (compartir jeringas), o de madre a hijo a través de la placenta (congénita), o por el canal de parto (connatal).
En el caso de la sífilis contagiada de madre a hijo, el bebé presenta serio riesgo de muerte, o de desarrollar sordera, ceguera, parálisis, deformidades, disturbios mentales.
Las transfusiones de sangre, tal como se realizan actualmente, no presentan un gran riesgo, ya que el treponema sobrevive apenas 24-48 horas en condiciones de almacenamiento de la sangre en la hemoteca.
En condiciones de precaria higiene puede contagiarse por vía no sexual. La fase precoz de la enfermedad es altamente contagiosa, pero luego del cuarto año, el contagio se realiza a través de vía sexual. El uso de preservativos representa un eficiente medio de prevención en el tratamiento de la sífilis.
Tratamiento de la sífilis y sus síntomas:
La observación de los síntomas en el tratamiento de la sífilis es de suma importancia para el diagnóstico precoz.
El Treponema pallidum puede sobrevivir en el organismo humano durante décadas, sin manifestar sintomatología.
Los síntomas son variados: En la fase primaria y secundaria, posee síntomas que pueden confundirse con los de otras enfermedades.
La bacteria se disemina rápidamente una vez que entra en el organismo, colonizando todos los órganos y tejidos.
El 90% de las mujeres que padece la enfermedad, ignora su situación debido a que la localización más frecuente del chancro es en el cuello uterino.
• Etapa primaria: La incubación promedio es de 3 semanas, pero puede ir desde 1 días a 6 semanas. Luego de la incubación, aparece en la zona del contagio (boca, pene, vagina, ano) una ampolla no dolorosa, la cual se transforma rápidamente en úlcera, formando una llaga circular u ovalada, de borde rojo, llamada chancro. Tiene consistencia cartilaginosa, y sus bordes y base, duros. En el hombre, los chancros se suelen localizar en el pene o dentro de los testículos, en la boca, o en el ano o recto. En la mujer, la localización más frecuente es en el cuello del útero y en los labios genitales. El chancro es altamente contagioso y dura un mes o mes y medio, luego de lo cual viene la segunda fase.
• Etapa secundaria: Demora un tiempo luego de la desaparición del chancro, puede ser hasta 6 meses más tarde. La duración de esta etapa oscila entre 3-6 meses, con aparición de ronchas rosáceas e indoloras, los clavos sifilíticos, que se localizan en las palmas de las manos y las plantas de los pies (pueden aparecer en otros sitios), se presenta conjuntamente, fiebre, dolor en articulaciones y garganta, pérdida de peso, caída del cabello, falta de apetito, cefaleas. Ocasionalmente aparecen erupciones planas, condiloma latum, en la zona que rodea los genitales y el ano. La mayoría de los enfermos no llega a la etapa final, sino que pasa a un período de latencia (50% y 70%), donde los síntomas van y vienen. Luego del período de latencia, se retorna a la etapa primaria.
• Etapa terciaria: También llamada fase final. En esta fase, la sífilis vuelve a despertar y ataca directamente al sistema nervioso o a algún órgano. Es la etapa más grave, puede ocasionar la muerte: trastornos oculares, lesiones cerebrales, cardiopatías, lesiones en la médula espinal, pérdida de coordinación de las extremidades, aneurisma sifilítico o luético, etc.
El tratamiento con penicilina puede matar a la bacteria, pero el daño producido en el organismo puede ser irreversible. Durante la fase primaria y secundaria, el tratamiento con penicilina es fácil.
En la etapa terciaria, la penicilina es efectiva, pero en formas g-sódicas, que permiten que se difunda por el líquido cefalorraquídeo, ya que la bacteria se localiza en esta zona en la etapa final.
El tratamiento de la sífilis a tiempo, no deja secuelas. Pero esta enfermedad aumenta las posibilidades de contraer otras enfermedades de transmisión sexual.
Si la enfermedad no se trata a tiempo, puede ocasionar: ulceraciones en la piel, problemas circulatorios, ceguera, demencia, parálisis, trastornos neurológicos, muerte.