Hepatitis

Se llama hepatitis a la inflamación del hígado. Si bien hay muchas causas para contraer la infección, generalmente se debe a la acción de los virus A, B, C, D y E. También puede ser producida como consecuencia de una mononucleosis infecciosa, fiebre amarilla o infección por citomegalovirus.

La hepatitis de tipo A es la más leve y no suele tornarse en un padecimiento crónico. La de tipo B suele ser más grave y puede reaparecer en el 15 % de los casos. La de tipo C es la más recurrente y se repite en el 75 % de los enfermos.
En los casos más severos la enfermedad puede generar lesiones importantes en el hígado, como fibrosis o cirrosis e insuficiencias hepáticas de distinta índole, e incluso la muerte de la persona.

Formas de contagio hepatitis
;l virus de la hepatitis A vive en las heces de la persona nfectada y se transmite a través de las manos, el agua, a comida y los utensilios contaminados por el enfermo.
Las hepatitis B y C se propagan a través de los fluidos corporales y de la sangre. Por eso, una persona que padeció esta enfermedad no puede ser donante de órganos.

La mejor herramienta es la prevención. Hoy en día existen varias vacunas, algunas incluidas en el calendario de vacunación oficial.

Los sintomas de la hepatitis


• Molestias de tipo gripal.
• Fiebre.
• Náuseas.
• Vómitos.
• Diarrea.
• Pérdida del apetito.
• Dolor abdominal y cansancio.
 
En algunos casos de hepatitis B, dolores articulares y prurito.

Debido al mal funcionamiento del hígado, que va acumulando pigmento biliar o bilirrubina, al cabo de una semana se observa que la piel y el blanco de los ojos se ponen de color amarillento la orina, oscura las heces de color claro.

Los niños que contraen la hepatitis de tipo A muestran síntomas más ligeros; los que padecen la hepatitis de tipo B o C pueden o no manifestar síntomas.

Tratamiento de la hepatitis
El médico confirmará el diagnóstico mediante un análisis de sangre y la palpación del hígado en la consulta médica. Generalmente, el paciente tiene el hígado inflamado y sensible al tacto.

No existe un tratamiento específico para curar esta enfermedad. El especialista recomendará reposo y dieta liviana, pero no escasa. Tal vez recete algún medicamento para mitigar los síntomas, como la fiebre o los dolores en general, pero siempre y cuando no afecten al hígado.

Un paciente con hepatitis vírica aguda suele recuperarse en 4 u 8 semanas.
Sólo en casos muy graves se requiere hospitalización.

Recomendaciones para la hepatitis
• Vacune a su hijo y a todos los integrantes de la familia.
• Si el niño contrajo la enfermedad, debe evitar compartir vasos u otros utensilios, como cubiertos y cepillos de dientes. Cambie las toallas y sábanas con asiduidad.
• Es importante fomentar hábitos de higiene, como lavarse las manos cada vez que va al baño o regresa de la calle.